Prefiltros de sedimentos: qué micras elegir, dónde ponerlos y cómo mantenerlos

Un prefiltro de sedimentos retiene arena, óxido y partículas antes de que lleguen a grifos, termo, descalcificador u ósmosis. No quita la cal disuelta ni mejora el sabor: protege lo que va detrás. En la entrada de casa se usa una malla autolimpiable de 25 a 100 micras; para proteger un filtro de carbón o una ósmosis, un cartucho de 5 a 20 micras.

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Cabezal y vaso de un filtro de entrada general para retener sedimentos
Cabezal y vaso de un filtro de entrada general, el formato típico de un prefiltro de sedimentos doméstico. Foto ilustrativa.

Su valor está en lo que evita: aireadores atascados, grifos termostáticos y válvulas que se rayan, cartuchos de carbón que se colmatan antes de tiempo y membranas de ósmosis que sufren con agua turbia. Por eso casi siempre es el primer elemento de cualquier instalación de tratamiento, y uno de los más baratos.

Cuándo compensa y cuándo no

Tiene sentido si te reconoces en alguno de estos casos:

  • Encuentras arenilla en los aireadores, en el filtro de entrada de la lavadora o en el fondo de la cisterna.
  • El agua sale turbia o con motas con frecuencia, no solo después de un corte de suministro.
  • La instalación tiene tuberías viejas de hierro galvanizado que sueltan óxido.
  • El agua viene de un pozo; tienes la cadena completa de tratamiento en la guía de agua de pozo.
  • Vas a instalar un descalcificador, un filtro de carbón o una ósmosis y quieres alargar su vida.

No hace nada si el agua sale clara y lo que molesta es la cal o el sabor a cloro: la cal está disuelta y el cloro también, y ninguno se queda en una malla. Y si la turbidez aparece solo tras un corte u obras en la calle, suele bastar con dejar correr el agua fría unos minutos; si no se aclara, avisa a tu gestor antes de beberla.

Qué retiene cada rango de micras

Una micra (µm) es una milésima de milímetro. Para situarte, la norma de clasificación de suelos ISO 14688-1 llama arena fina a los granos de 63 a 200 µm, limo a los de 2 a 63 µm y arcilla a lo que queda por debajo de 2 µm.

MicrasQué retieneQué deja pasarUso típico
80-100Arena media y gruesa, restos de obra, óxido gruesoArena fina, limo y turbidezFiltros de protección autolimpiables en la entrada de casa
25-50Además, arena fina y el limo más gruesoLimo medio y finoFiltro general de edificios, que el Código Técnico fija en 25-50 µm; primera etapa en pozo
20Arena fina y limo gruesoLimo medio y finoPrimera etapa de un montaje escalonado de 20 y 5 µm
10Además, parte del limo medioLimo fino y arcillaAntes de un filtro de carbón con agua de red
5Limo medio y buena parte del finoArcilla y partículas coloidalesEl estándar antes de una ósmosis o de un carbón en bloque
1Casi todo el limoArcilla fina y microorganismosSolo como afino detrás de uno de 5 µm; no es una barrera sanitaria

No leas las micras como una garantía. Casi todos los cartuchos de sedimentos indican una micra nominal: retienen la mayor parte de las partículas de ese tamaño, no todas. Por eso, aunque según los CDC un ooquiste de Cryptosporidium mide entre 4,2 y 5,4 µm y un quiste de Giardia, entre 8 y 19 µm, un cartucho de 5 o de 1 µm no sirve para desinfectar agua de calidad dudosa. Eso pide otro tratamiento y, antes, un análisis.

Por qué no conviene afinar de más

La intuición dice que cuantas menos micras, mejor. En un prefiltro ocurre lo contrario: un cartucho de 1 µm a la entrada de casa se colmata enseguida, baja la presión de toda la vivienda y obliga a cambiarlo continuamente sin aportar nada, porque la filtración fina ya la hace lo que va detrás.

Si el agua llega muy cargada, escalona: primero 20 µm, que se queda con el grueso, y después 5 µm. Cada cartucho trabaja en su rango y ninguno se colmata antes de tiempo. También existen cartuchos de doble densidad que hacen lo mismo en una sola pieza, como los de 50/5 µm en formato Big.

Malla autolimpiable o cartucho

AspectoAutolimpiable (malla)Cartucho desechable
Finura habitual25-100 µm1-50 µm
Qué paraArena y restos de obraArena fina, limo y turbidez
MantenimientoPurga o contralavado: abrir una válvula unos segundosCambiar el cartucho
FrecuenciaBWT indica purgar cada dos meses sus modelos manuales; hay versiones automáticasComo mucho cada seis meses por higiene, según BWT, o antes si baja el caudal
Coste de usoCasi nuloRecambios estándar de 10 pulgadas de unos 3 a 13 € la unidad
Dónde encajaEntrada general de la viviendaAntes de carbón u ósmosis, agua de pozo, turbidez frecuente

Entre ambos hay cartuchos lavables de malla de nylon o de poliéster, o de tejido plisado, que aguantan varios lavados. Los desechables pueden ser de hilo de polipropileno bobinado (buenos con sedimento grueso), de polipropileno soplado o melt-blown (los más versátiles) o plisados, que tienen más superficie y tardan más en colmatarse.

Formatos. El estándar doméstico es el cartucho de 10 pulgadas de alto y unas 2,5 de diámetro. Para caudales altos o agua muy sucia existe el formato Big, de 4,5 pulgadas de diámetro, en 10 y 20 de alto. Comprueba que carcasa y cartucho sean del mismo formato antes de comprar recambios.

Agua fría y luz. Las carcasas para agua fría no valen para agua caliente: las Atlas Filtri DP BIG, por ejemplo, admiten como máximo 45 °C y 8,3 bar. Si el vaso es transparente, protégelo de la luz para que no aparezcan algas, o elige uno opaco.

Dónde se instala

Siempre el primero de la cadena: después de la llave de corte y antes de cualquier otro tratamiento. En los edificios, el Código Técnico (CTE DB HS 4) ya exige un filtro general justo detrás de la llave de corte general, en el armario del contador: de tipo Y, con malla de acero inoxidable bañada en plata, de entre 25 y 50 µm, autolimpiable y situado de forma que se pueda limpiar sin cortar el suministro. Ese filtro es de la comunidad; dentro de tu vivienda puedes añadir el tuyo detrás de tu llave de paso.

En una vivienda con varios tratamientos, el orden típico es: llave de paso, antirretorno, prefiltro de sedimentos, reductor de presión si hace falta, descalcificador y, en la cocina, el filtro de carbón o la ósmosis inversa. Al montarlo, prevé:

  • Llaves a ambos lados o un bypass, para cambiar el cartucho sin dejar la casa sin agua.
  • Dos manómetros, antes y después; algunos modelos los traen de serie, como la versión M del autolimpiable Atlas Filtri Hydra. La diferencia entre ambos te dice cuándo toca cambiar.
  • Espacio debajo para sacar el vaso y, en los autolimpiables, un desagüe o sitio para un cubo al purgar.
  • Solo en la línea de agua fría.

Mantenimiento: cuándo cambiar y cómo hacerlo

El color del cartucho engaña: uno muy oscuro puede seguir dejando pasar bien el agua y otro casi blanco puede estar colmatado de partículas finas. Los criterios útiles son dos:

  • Presión. Con dos manómetros, cámbialo cuando la diferencia entre entrada y salida haya crecido claramente respecto a la del cartucho nuevo, o antes si el fabricante da una cifra. Sin manómetros, la señal es que baja el caudal en los grifos. No lo dejes llegar al extremo: el Código Técnico pide al menos 100 kPa (1 bar) en los grifos y 150 kPa en los calentadores, y un filtro colmatado puede dejarte por debajo.
  • Tiempo. Aunque parezca limpio, BWT recomienda cambiar el elemento filtrante aproximadamente cada seis meses para mantener la calidad higiénica del agua. Un cartucho húmedo y cargado de materia durante mucho tiempo puede convertirse en un foco de bacterias.

Si el prefiltro protege una ósmosis, no lo descuides: colmatado, la membrana recibe menos presión y trabaja peor. Lo repasamos en el mantenimiento de la ósmosis.

Cambio de cartucho paso a paso

  1. Cierra la llave de antes del filtro y la de después, si la hay.
  2. Abre un grifo cercano o el purgador de la carcasa para quitar la presión.
  3. Desenrosca el vaso con su llave, con un cubo o un trapo debajo.
  4. Saca el cartucho usado y limpia el vaso con agua y un cepillo suave, sin detergentes perfumados.
  5. Revisa la junta tórica: limpia, bien asentada y sin grietas. Cámbiala si está deformada.
  6. Coloca el cartucho nuevo centrado en su alojamiento.
  7. Enrosca el vaso a mano y da el último apriete con la llave, sin forzar.
  8. Abre la llave despacio, purga el aire, comprueba que no gotea y deja correr el agua unos minutos.
  9. Apunta la fecha del cambio en la carcasa.

Purga del autolimpiable

Con el agua circulando, abre la válvula de purga del fondo unos segundos, hasta que salga limpia: el contralavado arrastra lo que se había quedado en la malla. Hazlo con la frecuencia del fabricante y más a menudo si el agua viene cargada. Una vez al año, desmonta y revisa la malla y las juntas.

Errores frecuentes

  • Poner 1 µm a la entrada de casa. Se colmata enseguida y hunde la presión.
  • Instalarlo después del descalcificador o del filtro de carbón. Tiene que ir antes, para protegerlos.
  • Usar una carcasa de agua fría a la salida del termo. No está pensada para esas temperaturas.
  • Dejar un vaso transparente al sol. Favorece las algas.
  • No poner llaves. Cada cambio obliga a cortar el agua de toda la casa.
  • Tratarlo como un potabilizador. No desinfecta ni quita cal, cloro o nitratos.

Qué comprar y cuánto cuesta

Estos formatos se basan en las fichas de los fabricantes y en precios de tienda online, orientativos:

  • Carcasa estándar de 10 pulgadas con cartucho de 5 o 20 µm. La opción barata para proteger un carbón o una ósmosis: una carcasa básica con cartucho ronda los 20 €, y los recambios, unos pocos euros. Puedes ver carcasas y cartuchos de sedimentos de 10 pulgadas en Amazon.
  • Formato Big. Las carcasas Atlas Filtri DP BIG aceptan cartuchos de 4,5 pulgadas de diámetro en 10 y 20 de alto, con conexiones de 1 y 1½ pulgadas, en versiones de una, dos o tres etapas.
  • Malla lavable o autolimpiable. Los prefiltros de malla lavable, con purga o con rascador, se venden en tiendas online por unos 25-75 €. La serie Hydra de Atlas Filtri limpia la malla abriendo una válvula de bola y admite hasta 10 bar, y los filtros de retrolavado de marca, como el BWT R1, cuestan unos 375-430 € en la tienda oficial.

Preguntas frecuentes

Casi todas las ósmosis domésticas llevan un cartucho de sedimentos en su primera etapa. Uno externo solo compensa si el agua trae mucha arenilla o si quieres proteger también el resto de la casa; en ese caso, ponlo en la entrada general.

Al volver la presión, el agua arrastra sedimentos depositados en la red y también aire. Deja correr el agua fría unos minutos. Si es blanquecina y se aclara de abajo arriba en el vaso, es aire y no tiene importancia; si sigue turbia o con color, avisa al gestor antes de beberla.