Agua para bebés: qué agua usar en el biberón y cuándo hervirla

Si en tu zona hay un buen control sanitario del agua, la Asociación Española de Pediatría (AEP) considera válida el agua del grifo para preparar el biberón; también el agua envasada con bajo contenido en sales minerales. Según la calidad del agua, puede recomendarse hervirla un minuto en los primeros meses, pero no más de cinco. Y un bebé con lactancia materna exclusiva no necesita agua antes de los 6 meses.

Antes de seguir

Esta guía resume recomendaciones oficiales (AEP, OMS, AESAN y normativa española). No sustituye a tu pediatra, que conoce a tu bebé: si su consejo es distinto, sigue el suyo.

¿Necesita agua un bebé?

Depende de cómo se alimente. Según el Comité de Lactancia Materna de la AEP, un bebé menor de 6 meses que toma el pecho a demanda no necesita agua ni infusiones, ni siquiera en los meses de mucho calor: la leche materna es agua en un 87 % y cubre de sobra lo que necesita.

A partir de los 6 meses, cuando empieza a comer otros alimentos, se le puede ofrecer agua de vez en cuando, en vaso y sin azúcar ni zumos en su lugar. La AEP desaconseja darle el agua directamente de la botella, para evitar infecciones.

Si toma leche de fórmula, el agua con la que la preparas es su principal fuente de agua. Por eso importa tanto cuál eliges.

Grifo o embotellada: lo que recomienda la AEP

La recomendación de la AEP es clara: para diluir la leche en polvo se puede usar agua del grifo si donde vives hay un buen control sanitario del agua de consumo, y también aguas envasadas con bajo contenido en sales minerales, aptas para la alimentación infantil.

En España, el agua de red está regulada por el Real Decreto 3/2023 y, según el informe técnico del Ministerio de Sanidad con datos de 2024, el 99,3 % de los boletines analíticos fueron aptos para el consumo. Aun así, lo que importa es tu zona: consulta el último análisis en la web de tu gestor o en el SINAC, como explicamos en cómo leer la calidad del agua de tu zona, y fíjate en los nitratos, el sodio y cualquier aviso de agua no apta.

Cómo leer la etiqueta del agua envasada

El Real Decreto 1798/2010 regula las menciones que pueden llevar las aguas minerales naturales. Estas son las que interesan para el biberón:

Mención en la etiquetaCriterio legalQué te dice
De mineralización muy débilHasta 50 mg/L de residuo secoLa de menor contenido en sales.
Oligometálica o de mineralización débilHasta 500 mg/L de residuo secoContenido en sales bajo o moderado: revisa el sodio y los nitratos en el análisis de la etiqueta.
Indicada para dietas pobres en sodioHasta 20 mg/L de sodioPoco sodio, una ventaja para el biberón.
Indicada para la preparación de alimentos infantilesLa norma no fija cifras concretas: se autoriza a partir de los análisis del aguaEs la que encaja con la recomendación de la AEP de usar aguas aptas para la alimentación infantil.
Contiene más de 1,5 mg/L de flúor: no adecuada para el consumo regular de los lactantes y niños menores de siete añosObligatoria si el flúor supera 1,5 mg/LDescártala para el biberón.

¿Hay que hervir el agua? Lo que dicen la AEP y la OMS

La AEP indica que, en función de la calidad del agua del grifo, puede ser recomendable hervirla un minuto durante los primeros meses de vida, y advierte de que hervirla más de 5 minutos aumenta la cantidad de nitratos y puede ser perjudicial. Recuerda también que la leche en polvo no es estéril.

La OMS y la FAO, en su guía para preparar, conservar y manipular preparados en polvo para lactantes, van un paso más allá en la temperatura. Recomiendan llevar el agua a ebullición y usarla a no menos de 70 °C para preparar la toma, porque a esa temperatura se inactivan bacterias que pueden estar en el polvo, como Enterobacter sakazakii (hoy llamada Cronobacter). En esa guía, los recién nacidos, los menores de 2 meses, los prematuros, los bebés con bajo peso al nacer (menos de 2,5 kg) y los inmunodeprimidos son los de mayor riesgo.

PuntoAEP (En Familia)OMS y FAO
AguaDel grifo con buen control sanitario, o envasada baja en salesAgua segura y hervida; recuerda que el agua embotellada no es estéril
HervirPuede recomendarse 1 minuto en los primeros meses, según la calidad del agua; nunca más de 5Hasta que hierva a borbotones
Temperatura al añadir el polvoTibiaNo menos de 70 °C
MicroondasCon precaución: calienta de forma desigual, así que hay que agitar y comprobar la temperaturaNo usarlo nunca
Tomas preparadasMejor en cada toma; si se preparan antes, en la nevera. Se tira lo que sobraEn la nevera (5 °C o menos) hasta 24 horas; se desecha lo que no se tome en 2 horas

Las dos instituciones coinciden en lo esencial y difieren en la temperatura del agua. Pregunta a tu pediatra qué pauta seguir, sobre todo si tu bebé está en alguno de los grupos de mayor riesgo. Pongas el polvo con el agua tibia o caliente, comprueba siempre la temperatura antes de darle el biberón, por ejemplo con unas gotas en la cara interna de la muñeca, como recomienda la AEP.

Nitratos y sodio, los dos parámetros que más importan

Nitratos

El límite legal en España es de 50 mg/L (Real Decreto 3/2023), y la OMS fijó ese mismo valor precisamente para proteger a los lactantes alimentados con biberón, el grupo más sensible. Si tu agua cumple, es adecuada para el biberón en lo que a nitratos se refiere. El riesgo, la metahemoglobinemia, aumenta mucho cuando el bebé tiene una infección intestinal, así que la OMS insiste en que el agua del biberón sea también segura desde el punto de vista microbiológico.

Dos detalles prácticos. Hervir el agua no elimina los nitratos: si se prolonga, los concentra. Y cuando el bebé empiece a comer, las verduras de hoja también cuentan: la AESAN recomienda evitar las espinacas y las acelgas antes del primer año y, entre 1 y 3 años, no dar más de media ración al día (45 g). Tienes el tema completo en nitratos en el agua.

Sodio

El agua de consumo puede tener hasta 200 mg/L de sodio (valor paramétrico del Real Decreto 3/2023), y la OMS recuerda que el riñón del lactante es inmaduro. El caso a evitar es el agua descalcificada: un descalcificador de sal cambia el calcio y el magnesio por sodio, y la OMS indica que puede dejar el agua por encima de 300 mg/L de sodio, aunque lo habitual es menos. Para el biberón, usa un grifo que no pase por el descalcificador o agua envasada «indicada para dietas pobres en sodio».

Plomo en edificios antiguos

El Real Decreto 3/2023 fija un límite de 5 µg/L de plomo (en el grifo se admiten 10 µg/L hasta el 2 de enero de 2035) y pide controlar preferentemente las viviendas construidas antes de 1980. Si la tuya lo es y no sabes cómo es la instalación, usa agua envasada para el biberón hasta que lo compruebes con un análisis del grifo.

Agua de pozo: nunca sin análisis

El agua de un pozo propio no pasa por los controles del agua de red. La OMS advierte de que los pozos poco profundos en zonas agrícolas son especialmente vulnerables a los nitratos, y de que la contaminación bacteriana suele ir de la mano. Por eso, mientras no tengas un análisis reciente de un laboratorio acreditado (al menos microbiología, nitratos y nitritos), prepara el biberón con agua envasada. Hervir el agua del pozo mata los microbios, pero no quita los nitratos. Lo explicamos paso a paso en agua de pozo.

Filtros en casa: qué aportan y qué no en el biberón

  • Jarra filtrante: mejora el sabor y retiene el cloro, pero no quita nitratos ni desinfecta. Al perder el cloro, el agua filtrada queda sin protección: prepárala para usarla enseguida, cambia el cartucho a tiempo (lo explicamos en mantenimiento de la jarra) y sigue igualmente la pauta de hervido que te indiquen.
  • Filtro de grifo de carbón: lo mismo que la jarra: mejora el sabor, pero no resuelve nitratos ni microbios.
  • Ósmosis inversa: reduce nitratos, sodio y casi todas las sales, y deja un agua muy baja en minerales. Si quieres usarla para el biberón, coméntalo con tu pediatra y mantén el equipo al día (membrana, filtros y depósito). Más información en ósmosis inversa.
  • Descalcificador: no uses su agua para el biberón, por el sodio.

Cuándo consultar al pediatra o ir a urgencias

  • Antes de decidir cómo preparar los biberones si tu bebé es recién nacido, prematuro, nació con bajo peso o tiene las defensas bajas.
  • Si tiene diarrea o vómitos: además del riesgo de deshidratación, la OMS recuerda que las infecciones intestinales aumentan la sensibilidad a los nitratos.
  • Si tu zona tiene un aviso de agua no apta o el agua de casa cambia de color, olor o sabor.
  • De inmediato, en urgencias o llamando al 112, si ves los labios o la piel de color azulado: la cianosis es el signo más característico de la metahemoglobinemia (AESAN).

Preguntas frecuentes

Si dudas de la calidad del agua corriente del lugar, la AEP considera el agua mineral embotellada la opción más segura, de mineralización preferentemente débil, y recuerda que el hielo también puede estar contaminado. Para preparar leche en polvo, la OMS y la FAO recuerdan que el agua embotellada no es estéril: aplica la misma pauta de hervido que en casa.

No por el calcio. El documento de la OMS sobre dureza señala que los bebés alimentados con fórmula no corren riesgo por falta ni por exceso de calcio en el agua con que se prepara, porque ni un agua muy blanda ni una muy dura cambian de forma relevante lo que aporta la fórmula. Tienes más contexto en agua dura y salud.