Agua dura y salud: lo que dice la evidencia y lo que no

Beber agua dura no es un riesgo para la salud: la OMS no le fija ningún límite sanitario y el Real Decreto 3/2023 solo le asigna un valor de referencia orientativo. Lo que sí tiene son efectos prácticos (jabón, sabor, cal) y una asociación con el eccema infantil que conviene conocer sin exagerarla.

La respuesta corta

La dureza del agua mide, sobre todo, el calcio y el magnesio disueltos. Son minerales, no contaminantes. Las Guías de la OMS para la calidad del agua de consumo concluyen que la dureza no es motivo de preocupación sanitaria a los niveles que se encuentran en el agua de bebida y, por eso, no proponen ningún valor guía.

Sus efectos reales son técnicos y de confort, y los vemos más abajo. Para saber cuánta dureza tiene tu agua y cómo se mide, empieza por agua dura, cal y sedimentos.

Lo que marca la normativa española

El Real Decreto 3/2023, que regula el agua de consumo en España, no incluye la dureza entre los parámetros con límite sanitario. La recoge en la parte F de su anexo I, «Caracterización de las aguas», con valores de referencia: cifras orientativas para parámetros que no tienen valor paramétrico. Superarlas no convierte el agua en no apta.

ParámetroValor de referencia (RD 3/2023)Cómo leerlo
Dureza total500 mg/L de CaCO₃ (50 °f)Por encima, el agua es muy dura. Es un dato de caracterización, no un límite de seguridad.
Calcio100 mg/LLa OMS sitúa el umbral de sabor del calcio entre 100 y 300 mg/L, según el anión que lo acompañe.
Magnesio30 mg/LSu umbral de sabor es probablemente más bajo que el del calcio, según la OMS.
Agua desalada o ablandadaMínimo de 55 mg/L de CaCO₃El agua tratada no debe quedarse sin dureza. Es la referencia que conviene pedir al instalar un descalcificador.

Además, la dureza, el calcio y el magnesio de la red se caracterizan al menos una vez por semestre (anexo II del mismo decreto), así que el dato existe. Búscalo en la web de tu gestor o en el SINAC, como se explica en cómo leer la calidad del agua de tu zona.

Mitos y evidencia, uno por uno

CreenciaQué dice la evidenciaVeredicto
El agua dura es mala para la saludLa OMS la considera sin interés sanitario a los niveles del agua de consumo y no fija valor guía.Falso
Provoca cálculos renalesNo hay base para afirmarlo. En estudios epidemiológicos, el calcio de la dieta se asocia a menos cálculos, no a más (OMS).Sin base
Protege el corazónHay asociaciones en estudios de población, sobre todo con el magnesio, pero la OMS subraya que no prueban causalidad.No demostrado
Empeora el eccemaEstudios observacionales asocian agua dura y eccema infantil; en un ensayo clínico, ablandar el agua no mejoró el eccema.Posible asociación, sin beneficio probado de ablandarla
Da digestiones pesadasLas fuentes oficiales no lo recogen. La OMS solo describe un posible efecto laxante cuando el magnesio y el sulfato superan, a la vez, unos 250 mg/L cada uno.Sin base, salvo en aguas muy cargadas

Calcio y magnesio del agua: cuánto aportan

Algo aportan. La OMS reconoce que el agua puede contribuir a la ingesta de calcio y magnesio, y que eso importa en personas con ingestas marginales, aunque no ve datos suficientes para fijar mínimos ni máximos.

Un ejemplo con cifras oficiales: la EFSA establece una ingesta adecuada de magnesio de 300 mg al día para las mujeres y de 350 mg para los hombres. Dos litros de un agua con 30 mg/L de magnesio aportan 60 mg, una quinta parte de lo que necesita una mujer adulta. Con un agua blanda el aporte es mucho menor, y la dieta hace el resto.

Lo que no está demostrado es que beber agua dura proteja el corazón. Muchos estudios ecológicos, que comparan poblaciones y no personas, han encontrado menos mortalidad cardiovascular en zonas de agua dura, y varios estudios de casos y controles apuntan al magnesio a partir de unos 10 mg/L. Pero el documento de la OMS sobre dureza recuerda que esas asociaciones no demuestran causalidad y que los estudios de cohortes que analizaron la dureza total no encontraron relación. No elijas agua pensando en tu corazón.

Cálculos renales: qué se sabe de verdad

Es la duda más repetida, y no hay base para decir que el agua dura cause cálculos. Ni la OMS ni el Real Decreto 3/2023 tratan la dureza como un riesgo para la salud.

Lo que sí recoge el documento de referencia de la OMS sobre dureza apunta en otra dirección: en estudios epidemiológicos, el calcio que llega con la dieta se asocia a menos cálculos, mientras que en un ensayo grande los suplementos de calcio se asociaron a más riesgo, quizá porque se tomaban de golpe y fuera de las comidas. Tampoco eso permite concluir que el agua dura los prevenga: esos datos se refieren a la dieta, no al agua.

Si has tenido cálculos

Cuánto beber, qué agua te conviene y si debes vigilar el calcio o la sal depende del tipo de cálculo, y eso lo decide tu urólogo o tu nefrólogo. No restrinjas el calcio ni cambies de agua por tu cuenta.

Piel y eccema: una asociación que hay que leer con cuidado

El agua dura obliga a usar más jabón y deja una espuma insoluble, algo que la OMS menciona expresamente. Una de las hipótesis es que esos restos de jabón y sales irritan la piel. La propia OMS cita estudios que encontraron más eccema atópico en escolares de primaria que vivían en zonas de agua dura, aunque no en los de secundaria.

Un estudio con 1.303 bebés de tres meses, publicado en 2016 en The Journal of Allergy and Clinical Immunology por Perkin y colaboradores, asoció la dureza alta del agua de casa con más dermatitis atópica. Es un estudio transversal: muestra una asociación, no una causa.

Cuando la pregunta se puso a prueba con un ensayo clínico, el resultado fue otro. En el ensayo SWET, publicado en PLOS Medicine con 336 niños de entre 6 meses y 16 años, instalar un descalcificador durante 12 semanas no mejoró el eccema más que el tratamiento habitual.

Traducido: es razonable que a una piel atópica le siente peor el agua muy dura, pero no está demostrado que ablandarla cure ni prevenga el eccema. El tratamiento lo pauta el pediatra o el dermatólogo.

Lo que sí notarás con agua dura

  • Más jabón y champú. Hace falta más producto para conseguir espuma y queda un residuo que cuesta aclarar. La sensación de piel tirante o de pelo áspero que describe mucha gente encaja con esos restos; es un efecto cosmético, no un daño.
  • Sabor. El calcio empieza a notarse entre 100 y 300 mg/L, según la OMS, aunque hay consumidores que toleran aguas de más de 500 mg/L de dureza.
  • Cal. Por encima de unos 200 mg/L de dureza, el agua puede dejar incrustaciones en tuberías, depósitos y aparatos que calientan. Es el efecto con más consecuencias económicas, y lo detallamos en agua dura y electrodomésticos.
  • Y en el extremo contrario, un agua blanda, de menos de 100 mg/L, puede tener poca capacidad tampón y ser más corrosiva para las tuberías (OMS). Blanda no significa mejor.

¿Conviene descalcificar el agua que bebes?

Por salud, no hace falta: los motivos para ablandar el agua son la instalación, los electrodomésticos, la limpieza y el confort. Si lo haces, ten en cuenta dos efectos.

Más sodio

Un descalcificador de intercambio iónico cambia cada ion de calcio o de magnesio por dos de sodio (OMS). En la práctica, por cada 100 mg/L de dureza (expresada como CaCO₃) que elimina, el agua gana unos 46 mg/L de sodio. Un agua de 400 mg/L ablandada hasta el mínimo de 55 mg/L sumaría unos 160 mg/L de sodio a los que ya tuviera, cerca de los 200 mg/L que el Real Decreto 3/2023 fija como valor paramétrico para el sodio. La OMS indica que un descalcificador doméstico puede dejar el agua por encima de 300 mg/L de sodio, aunque lo habitual es bastante menos.

Si sigues una dieta baja en sal, tienes hipertensión o una enfermedad renal, consulta a tu médico antes de beber agua descalcificada. La OMS sugiere ablandar solo el agua caliente o dejar un grifo de cocina sin descalcificar para beber y cocinar, una opción que explicamos en la guía de descalcificadores.

Menos minerales

La ósmosis inversa y los destiladores eliminan casi todos los minerales. La OMS pide que quien los usa sepa que su aporte de calcio y magnesio a través del agua baja, algo que se compensa con la dieta o con equipos que remineralizan. Tienes los detalles en ósmosis inversa.

Cuándo consultar a un profesional

  • Eccema persistente en un bebé o un niño: pediatra o dermatólogo, antes de comprar un descalcificador esperando que lo resuelva.
  • Cálculos renales de repetición: urólogo o nefrólogo, antes de cambiar de agua o de tomar suplementos de calcio.
  • Dieta baja en sodio, hipertensión o insuficiencia renal: médico, antes de beber agua descalcificada o aguas muy mineralizadas. Con insuficiencia renal, el riñón elimina peor minerales como el magnesio (OMS).

Preguntas frecuentes

Por el calcio, no. El documento de la OMS sobre dureza señala que los bebés alimentados con fórmula no corren riesgo por falta ni por exceso de calcio, porque ni un agua muy blanda ni una muy dura cambian de forma relevante lo que aporta la fórmula preparada con ella. En el biberón importan más los nitratos, el sodio y la seguridad microbiológica, y lo explicamos en agua para bebés.

La OMS recuerda que esa agua apenas aporta calcio ni magnesio y pide que el usuario lo sepa; hay equipos que la remineralizan con un cartucho posterior a la membrana. Si tu dieta es pobre en lácteos y otras fuentes de estos minerales, o si tienes una enfermedad crónica, coméntalo con tu médico.