Agua dura y electrodomésticos: qué hace la cal en cada aparato y cómo evitarlo

La cal se deposita donde el agua se calienta: resistencias del termo, la lavadora y el lavavajillas, intercambiadores de calderas y calentadores, cafeteras y hervidores. No hace falta un descalcificador para todo: ajustar bien la sal del lavavajillas, dosificar el detergente según la dureza y descalcificar a tiempo resuelven buena parte del problema.

Por qué la cal se concentra en lo que calienta

La parte de la dureza que más cal forma, los bicarbonatos de calcio y magnesio, precipita al calentar el agua. Por eso las costras aparecen en resistencias, intercambiadores y placas calefactoras, y crecen más cuanto más dura es el agua y más alta la temperatura. La costra aísla: la resistencia tiene que calentarse más para transmitir el mismo calor, el aparato tarda más y la pieza se desgasta antes.

Si no sabes la dureza de tu agua, búscala primero; en la guía de agua dura, cal y sedimentos explicamos dónde encontrar el dato oficial y cómo medirla en casa.

Termo eléctrico

Es el que más sufre, porque mantiene el agua caliente todo el día. La cal se acumula sobre la resistencia y en el fondo del depósito.

  • Señales: ruidos o chasquidos al calentar, tarda más en recuperar el agua caliente o da menos que antes y, en los peores casos, se quema la resistencia.
  • Mantenimiento: revisa el ánodo de magnesio y la cal del fondo con la periodicidad del manual y, con agua dura, sin estirar los plazos. Hay que cortar la corriente y vaciar el termo, así que es trabajo para un técnico o para alguien con experiencia.
  • Si vas a cambiarlo: en zonas de agua dura, fabricantes como Thermor recomiendan resistencias cerámicas envainadas, que no están en contacto directo con el agua y aguantan mejor la cal.
  • Temperatura: no lo bajes a 45-50 °C para que haga menos cal. La norma de prevención de la legionela (RD 487/2022) exige al menos 60 °C en los acumuladores de las instalaciones que regula; no se aplica a las viviendas, pero es la referencia sanitaria.
  • Con descalcificador: algunos fabricantes de termos fijan en su garantía una dureza mínima para el agua ablandada. Revisa el manual antes de programar la dureza residual.

Caldera mixta y calentador de gas

En las calderas mixtas y los calentadores, el agua caliente sanitaria pasa por un intercambiador de conductos estrechos que la cal va cerrando. Las señales típicas: el agua caliente sale con menos caudal, la temperatura oscila o tarda en estabilizarse y el aparato hace más ruido. Limpiar el intercambiador es trabajo del servicio técnico.

Para protegerlos sin descalcificar toda la casa existen los dosificadores de polifosfatos, que se colocan antes de la caldera o del termo. No ablandan el agua: evitan que el calcio se pegue al calentarse. El Código Técnico pide dimensionarlos para que cada carga no cubra más de seis meses de consumo, así que la recarga es, como mínimo, semestral.

Lavadora

La cal se pega a la resistencia y el calcio reacciona con el detergente, que pierde eficacia. El reglamento europeo de detergentes obliga a indicar en el envase la dosis para agua blanda, media y dura: la primera medida es dosificar según tu dureza.

  • Lava a 30-40 °C siempre que puedas: con menos temperatura precipita menos cal.
  • Si ves costra en el tambor o en la goma, usa el programa de limpieza con el producto que indique el fabricante.
  • Los productos antical que se añaden en cada lavado no sustituyen a una buena dosificación. Con agua muy dura pueden ayudar, pero mira antes si la dosis para agua dura de tu detergente ya lo cubre.

Lavavajillas: la sal y cómo ajustarla

El lavavajillas lleva dentro su propio descalcificador, con una pequeña carga de resina, y la sal sirve para regenerarlo, igual que en un descalcificador doméstico. El ajuste de dureza le dice cada cuánto tiene que regenerar: si lo pones por debajo de tu dureza real, aparece un velo blanco en vasos y cubiertos; si lo pones muy por encima, gastas sal de más.

Para ajustarlo:

  1. Averigua tu dureza con el dato de tu gestor o con tiras reactivas.
  2. Mira en el manual qué unidad usa tu modelo: niveles numerados con una tabla, grados alemanes (°dH), grados franceses (°f) o mmol/L.
  3. Convierte si hace falta: °dH = °f × 0,56 y mmol/L = °f ÷ 10.
  4. Elige el nivel cuya franja incluya tu valor. Si dudas entre dos, empieza por el más alto y baja si ves que sobra sal.

Por ejemplo, un agua de 32 °f equivale a unos 18 °dH y 3,2 mmol/L: en el manual, busca la franja que contenga 18 °dH.

  • Usa sal gruesa específica para lavavajillas; la de cocina es demasiado fina y puede llevar aditivos.
  • Muchos manuales piden rellenar el depósito justo antes de lanzar un programa, para que el agua arrastre la salmuera que rebose: la sal derramada puede dañar el acero con el tiempo.
  • Las pastillas «todo en uno» llevan agentes contra la cal, pero con agua dura no sustituyen a la sal; sigue lo que diga el manual de tu lavavajillas.
  • Si tienes descalcificador general, ajusta el lavavajillas a la dureza residual que sale del equipo. Con agua muy blanda, algunos modelos permiten desactivar la sal.

¿Velo blanco en los vasos? Frota uno con vinagre. Si se va, es cal: sube el ajuste o revisa que quede sal. Si no se va y el vidrio se ve opaco o irisado, es corrosión del vidrio, que no tiene arreglo y suele empeorar con agua muy blanda y programas muy calientes.

Cafeteras y hervidores

Si tu cafetera pide la dureza al configurarla, introdúcela bien: con ese dato calcula cuándo avisar para descalcificar. JURA, por ejemplo, permite ajustarla entre 1 y 30 °dH y trae tiras para medirla. Descalcifica cuando lo pida y con el producto que indique el fabricante: el propio manual de JURA advierte de que un descalcificador inadecuado puede dañar la máquina o dejar restos en el agua. Tampoco uses agua destilada o desmineralizada si el fabricante no lo aconseja; Breville, por ejemplo, la desaconseja en sus cafeteras espresso. Qué agua usar en cada tipo de cafetera lo tratamos en agua para cafeteras.

En el hervidor basta con no dejar que la costra crezca: llénalo con agua y ácido cítrico o con un descalcificador para hervidores, sigue las instrucciones del producto y aclara bien varias veces. Una capa gruesa hace que tarde más en hervir y que suelte escamas en el agua.

Qué prevención compensa según tu caso

MedidaQué protegeCosteCuándo tiene sentido
Ajustar bien la sal del lavavajillasLavavajillas y vajillaCasi nuloSiempre que tu dureza lo pida
Dosificar el detergente según la dureza y lavar a 30-40 °CLavadoraAhorra dineroSiempre
Descalcificar cafetera y hervidor a tiempoPequeños aparatosBajoSiempre
Jarra filtrante con resina para el agua de cafetera y hervidorPequeños aparatosBajoAgua dura en un piso de alquiler
Dosificador de polifosfatosTermo o calderaBajo, con recarga al menos semestralAgua dura sin descalcificador
Descalcificador generalToda la casaAltoAgua muy dura, vivienda propia y termo eléctrico o caldera

Si dudas entre las dos últimas opciones, en la guía de descalcificadores tienes a partir de qué dureza compensa, qué tamaño hace falta y cuánto cuesta mantenerlo.

Preguntas frecuentes

Para el hervidor y la grifería, sí: el ácido disuelve la cal. Para las cafeteras, usa el descalcificador que indique el fabricante, y para la lavadora y el lavavajillas, su programa de limpieza con el producto recomendado.

Puede darlos. El regulador británico del agua potable (DWI) advierte de que el agua ablandada puede ser agresiva con las tuberías y disolver cobre y plomo, y en el lavavajillas el agua muy blanda favorece la corrosión del vidrio. Por eso, si tienes descalcificador, se deja una dureza residual; el RD 3/2023 fija un mínimo de 5,5 °f para el agua ablandada.