Descalcificador o filtro de grifo: qué resuelve cada uno

No compiten entre sí. El descalcificador baja la dureza de toda el agua de la casa para frenar la cal en termo, electrodomésticos y mamparas; el filtro de grifo, casi siempre de carbón activo, mejora el sabor y el olor del agua que bebes en la cocina sin tocar la dureza. Si tu problema es la cal, un filtro de grifo no lo arregla; si es el sabor a cloro, un descalcificador tampoco.

Descalcificador doméstico junto a las tuberías de entrada de una vivienda
Un descalcificador trata toda el agua desde la entrada de la vivienda. Foto: William Herron (CC BY-SA 2.0).

Qué hace cada uno

El descalcificador trabaja en la entrada de la vivienda con resinas de intercambio iónico: retiene el calcio y el magnesio y los cambia por sodio. Protege todo lo que hay detrás, pero no quita el cloro ni mejora el sabor, y el agua que sale lleva más sodio. Lo explicamos a fondo, con tamaños y costes, en la guía de descalcificadores.

El filtro de grifo trabaja solo en ese grifo. Casi todos son de carbón activo, a veces con una membrana de fibra hueca: retienen el cloro y parte de los compuestos que dan mal sabor u olor y, según el modelo, partículas. El calcio y el magnesio disueltos pasan de largo, así que el agua sale con la misma dureza. Tipos y modelos, en la guía de filtros de grifo.

Hay un caso intermedio: algunas jarras filtrantes combinan el carbón con una pequeña carga de resina y reducen parte de la cal del agua que pasa por ellas. Sirve para el hervidor o la cafetera, pero solo para esos litros; el resto de la casa sigue igual. Lo tienes en la guía de jarras filtrantes.

Comparativa lado a lado

AspectoDescalcificadorFiltro de grifo
Problema que resuelveLa cal: dureza del aguaSabor y olor (cloro) y algunas partículas
Dónde actúaToda la casa, desde la entradaUn grifo de la cocina
¿Baja la dureza?SíNo
¿Quita el cloro?NoSí, mientras el cartucho no esté agotado
Protege termo, caldera y electrodomésticosSíNo
Agua de beberAñade sodio: mejor un grifo aparte sin descalcificarPensado para beber y cocinar
InstalaciónFontanero, desagüe, enchufe y sitioSe enrosca al grifo o va bajo el fregadero
MantenimientoSal cada pocas semanas e higienización periódicaCambiar el cartucho según litros o meses
Precio de compraDe cientos a miles de eurosDecenas de euros los de grifo
Si vives de alquilerInstalación fija: necesitas permisoTe lo llevas al mudarte

Diagnóstico por síntomas

Antes de elegir, identifica qué te molesta de verdad. La misma queja («el agua está mal») puede tener causas muy distintas:

Lo que notasCausa más probableQué te hace falta
Costra blanca en grifos, mampara y hervidorDureza altaDescalcificador o medidas contra la cal en cada aparato
Sabor u olor a cloroCloro residual de la potabilizaciónFiltro de carbón: de grifo, jarra o bajo encimera
Termo o caldera que se calcificanDureza altaDescalcificador o dosificador de polifosfatos
Vasos del lavavajillas con velo blancoSal del lavavajillas mal ajustadaAjustar la sal: no hace falta ninguno de los dos
Arenilla o agua turbiaSedimentosPrefiltro de sedimentos
Manchas naranjas o negrasHierro o manganesoAnalizar el agua antes de filtrar
Sabor metálico y manchas azul verdosasCorrosión de tuberías de cobreFontanero y análisis

Si el problema es el sabor, la guía sobre cloro, sabor y olor del agua te ayuda a afinar. Si es la cal y te preocupan sobre todo los aparatos, mira antes agua dura y electrodomésticos: a veces basta con ajustar la sal del lavavajillas y descalcificar a tiempo.

Combinaciones habituales

Con agua dura lo más frecuente no es elegir uno, sino combinarlos. Estas son las configuraciones que más sentido tienen:

  • Solo filtro de grifo o jarra. Agua blanda o moderada y el problema es el sabor. También en pisos de alquiler con cal moderada, sumando medidas en cada aparato.
  • Descalcificador general, grifo de cocina sin descalcificar y filtro de carbón en ese grifo. La combinación más habitual con agua dura: toda la casa protegida y agua de beber sin sodio añadido y sin sabor a cloro.
  • Descalcificador y ósmosis inversa en la cocina. Si además quieres reducir el sodio, los nitratos u otras sales del agua de beber; tienes los detalles en la guía de ósmosis inversa.
  • Prefiltro, descalcificador y filtro. Cuando el agua trae arenilla, por ejemplo de pozo o de tuberías viejas: el prefiltro protege la resina y la válvula del descalcificador.

Si pones el filtro de carbón en un grifo que recibe agua descalcificada, sigue quitando el cloro, pero no el sodio añadido: el carbón no retiene sales disueltas. Por eso es mejor montarlo en el ramal que se deja sin descalcificar.

Errores frecuentes

  • Comprar un filtro de grifo «antical» para proteger la lavadora o el termo. Actúa solo en ese grifo.
  • Instalar un descalcificador para quitar el sabor a cloro. No lo quita.
  • Descalcificar también el grifo de beber sin mirar el sodio. El regulador británico del agua potable (DWI) aconseja dejar un grifo de cocina sin ablandar para beber y cocinar.
  • Comparar solo el precio de compra. El descalcificador gasta sal y agua todo el año, y el filtro, cartuchos. Compara el coste anual.
  • Olvidar el cartucho del filtro. Un cartucho agotado deja de retener el cloro aunque el agua siga saliendo igual.

Preguntas frecuentes

No necesariamente. El DWI señala que el ablandado puede alterar el sabor y hacer el agua menos agradable de beber, y el sabor a cloro no cambia porque el descalcificador no lo retiene.

Solo si tienes los dos problemas: cal que te cuesta dinero en aparatos y un sabor que no te gusta. Si solo tienes uno, empieza por el sistema que le corresponde y no gastes en el otro.