Mantenimiento del descalcificador: sal, resina y revisiones

Un descalcificador pide poco, pero no perdona los olvidos: sal antes de que se acabe, un vistazo mensual al depósito para detectar puentes de sal, medir de vez en cuando la dureza de salida e higienizar la resina con la frecuencia que marque el fabricante. Casi todos los «ha vuelto la cal» empiezan por saltarse una de esas cuatro tareas.

Descalcificador doméstico con su depósito de sal conectado a la tubería de entrada
Descalcificador con depósito de sal en la entrada de agua de una vivienda. Foto: William Herron (CC BY-SA 2.0).

Esta guía da por hecho que el equipo ya está instalado y bien dimensionado. Si aún estás eligiendo, empieza por la guía de descalcificadores, donde explicamos cómo funciona la regeneración y cómo calcular el tamaño.

Qué sal usar

Usa sal específica para descalcificadores: en pastillas, que es la más habitual y la que menos residuos deja, o granulada si tu equipo lo admite. Busca sal de alta pureza, con poco residuo insoluble.

Evita la sal de cocina y la sal marina sin refinar. La primera puede llevar aditivos antiapelmazantes y la segunda arrastra insolubles que acaban como lodo en el fondo del depósito y taponan la aspiración de salmuera. También existen pastillas de cloruro potásico para no añadir sodio al agua: son más caras, conviene confirmar con el fabricante que tu equipo las admite y, si alguien en casa tiene una enfermedad renal, consultarlo con su médico.

Cuánta sal gasta y cuándo reponerla

El gasto depende del tamaño del equipo y de cuántas veces regenera. Como referencia, los equipos de la serie Jupiter de Atlas Filtri usan 150 g de sal por litro de resina en cada regeneración:

Litros de resinaSal por regeneraciónCon una regeneración por semanaCon dos por semana
10 L1,5 kgUnos 6,5 kg al mesUnos 13 kg al mes
15 L2,25 kgUnos 10 kg al mesUnos 19-20 kg al mes
30 L4,5 kgUnos 19-20 kg al mesUnos 39 kg al mes

Para saber cuántas regeneraciones hace el tuyo, mira la pantalla o el historial del equipo. Revisa el nivel cada dos o tres semanas y repón antes de ver agua por encima de la sal: la salmuera tiene que estar siempre saturada. No hace falta llenar el depósito hasta el borde; con más sal de la necesaria aumenta el riesgo de que se apelmace.

Apunta cuándo añades cada saco. Si el ritmo cambia de golpe sin que haya cambiado el consumo de casa, algo pasa: un puente de sal, la válvula o la programación.

Puentes de sal y lodo en el depósito

Un puente de sal es una costra dura que se forma sobre el agua del depósito y deja un hueco debajo. Desde arriba parece que hay sal, pero la de abajo ya se ha disuelto y el agua no toca la costra: el equipo regenera con agua casi sin sal y deja de ablandar.

Cómo detectarlo: el nivel de sal no baja en semanas mientras la cal vuelve. Empuja con cuidado el palo de una escoba hasta el fondo; si choca con algo duro a media altura, hay puente. Rómpelo con golpes suaves, sin nada metálico ni afilado que pueda rajar el depósito, retira los trozos grandes y deja que la sal se disuelva antes de rellenar.

Suele formarse por humedad y calor en el cuarto, por llenar de más o por sal de baja calidad. El lodo es otro problema: una pasta de sal fina recristalizada y de insolubles en el fondo que tapona la aspiración. Si lo tienes, vacía el depósito, retira el lodo, enjuaga con agua limpia y vuelve a llenar.

Regeneraciones: revisa la programación

  • Hora: de madrugada, cuando nadie usa agua. En un equipo de una columna, mientras regenera sale agua sin tratar.
  • Dureza de entrada programada: tiene que coincidir con la real. Los gestores publican la dureza de cada red al menos cada semestre (lo explicamos en cómo leer la calidad del agua de tu zona); si cambia el origen del agua, reprograma.
  • Personas o consumo, si tu equipo lo pide: ajústalo cuando cambie la gente que vive en casa.
  • Cortes de luz: muchos equipos guardan la programación varios días sin corriente (la serie Jupiter, hasta diez), pero comprueba la hora después de un corte largo.
  • Parones largos: si el equipo pasa semanas sin uso, como en una segunda residencia, lanza una regeneración manual al volver y deja correr el agua unos minutos antes de usarla.

Higienización de la resina y del depósito

La resina es un lecho por el que el agua pasa y en el que se queda parada horas; con el tiempo acumula materia orgánica y puede favorecer el crecimiento de bacterias. Por eso se higieniza con la frecuencia que indique el fabricante, que suele ser anual, y siempre después de un parón largo o de una avería.

Algunos equipos lo hacen solos: generan cloro con unos electrodos durante la regeneración (en la serie Jupiter es un accesorio opcional). En los demás, el procedimiento típico es echar el higienizante indicado en el pozo de salmuera y lanzar una regeneración manual, que lo hace pasar por la resina y después lo aclara. Usa solo productos previstos para ello: para desinfectar superficies en contacto con agua de consumo en instalaciones interiores, el RD 3/2023 exige biocidas autorizados del tipo TP4.

Aprovecha para limpiar el depósito de sal: vacíalo, retira restos y lodo, enjuágalo con agua limpia, sin detergentes, y revisa el rebosadero y el tubo de desagüe, que deben seguir vertiendo libres.

Mide la dureza de salida

Es la única forma de saber si el equipo hace su trabajo. Con un kit de gotas, en el que la muestra cambia de color al llegar al punto final y cada gota equivale a un grado, o con tiras reactivas, mide:

  • El agua de un grifo tratado, en frío y después de dejarla correr un poco. No uses el grifo de cocina si lo tienes sin descalcificar.
  • El agua de entrada, desde la toma de muestras o el grifo sin tratar, para comparar.

La salida debe coincidir con la dureza residual que programaste en la válvula mezcladora; no la dejes por debajo de 5,5 °f, el mínimo que fija el RD 3/2023 para el agua ablandada. Mide cada mes al principio y, cuando veas que es estable, cada tres meses. Un medidor de TDS no sirve para esto: el descalcificador cambia unos iones por otros y las sales disueltas apenas varían. Más detalles sobre cada método en cómo medir la calidad del agua en casa.

Calendario de mantenimiento

CuándoQué hacer
Cada 2-3 semanasMirar el nivel de sal y reponer si hace falta
Cada mesComprobar con un palo que no hay puente de sal y que no queda agua por encima de la sal
Cada 3 mesesMedir la dureza de salida; revisar el prefiltro de sedimentos, si lo tienes
Cada año, o cuando diga el fabricanteHigienizar resina y depósito; revisar hora, programación, juntas, desagüe y rebosadero
Tras vacaciones, obras o cortes de aguaRegeneración manual y dejar correr el agua
Si cambia la dureza de tu redReprogramar la dureza de entrada

Si el equipo tiene delante un prefiltro, su cartucho también cuenta: colmatado, baja la presión de toda la casa. Cómo y cuándo cambiarlo está en la guía de prefiltros de sedimentos.

Averías frecuentes: síntoma y causa

SíntomaCausa probableQué hacer
Vuelve la cal y la dureza de salida es altaFalta sal, puente de sal, bypass abierto o mezcladora demasiado abiertaRevisa en ese orden; si todo está bien, regeneración manual y vuelve a medir
La sal no baja en semanasPuente de sal, o el equipo no regenera (sin corriente, hora mal puesta)Rompe el puente; comprueba el enchufe y la programación
Agua salada en los grifos tras regenerarEnjuague insuficiente o fallo del inyector o de la válvulaServicio técnico
Mucha agua en el depósito de salFallo de llenado o desagüe obstruidoRevisa el tubo de desagüe; si sigue, servicio técnico
Baja la presión en toda la casaPrefiltro colmatado o resina sucia o compactadaCambia el cartucho del prefiltro; si no mejora, servicio técnico
Bolitas de resina en los filtros de los grifosRotura del distribuidor interior de la columnaServicio técnico

Preguntas frecuentes

El equipo sigue regenerando, pero con agua sin sal, y la resina deja de ablandar: el agua pasa con su dureza original. No se estropea. Repón la sal, espera a que se forme salmuera y lanza una regeneración manual; puede hacer falta una segunda para recuperar toda la capacidad.

No hace falta. Si lo desconectas o pasas el bypass a agua sin tratar, al volver lanza una regeneración manual y deja correr el agua antes de usarla. Si la ausencia ha sido de varias semanas, higienizarlo al volver no está de más.