Cómo medir la calidad del agua en casa: TDS, dureza y cloro

Con un medidor de TDS, unas tiras de dureza y otras de cloro sabrás en pocos minutos cuántas sales lleva tu agua, cuánta cal va a dejar y si tu filtro de carbón sigue funcionando. Lo que ninguno te dirá es si el agua es segura: bacterias, plomo o plaguicidas solo se detectan con fiabilidad en un laboratorio, y ese análisis compensa en casos concretos, como un pozo, un edificio con tuberías antiguas o la preparación de biberones.

Toma de una muestra de agua con una tira reactiva para comprobar su calidad
Foto ilustrativa.

Qué puedes medir en casa y qué no

Cada herramienta responde a una pregunta distinta. Confundirlas lleva a conclusiones equivocadas.

HerramientaQué mideTe sirve paraLo que no detecta
Medidor de TDSLa conductividad eléctrica, convertida en una estimación de sales disueltas (ppm)Comparar aguas, notar cambios, comprobar una ósmosisBacterias, virus, plomo, plaguicidas, cloro, trihalometanos. Tampoco dice qué sales hay.
Tiras o kit de gotas de durezaCalcio y magnesio (dureza total)Saber cuánta cal vas a tener y ajustar lavavajillas o descalcificadorTodo lo que no sea dureza
Tiras o pastillas de cloroCloro libre y cloro totalVer si tu filtro de carbón retiene el cloro y si tu red usa cloraminasSubproductos de la cloración y microbiología
Tiras de pH o de nitratospH; nitratos de forma aproximadaUna primera orientaciónNo valen para decidir sobre agua de pozo o de biberones
Laboratorio acreditadoLo que le pidas: microbiología, metales, nitratos, plaguicidas…Pozos, sospecha de plomo, bebés, cambios persistentes—

El medidor de TDS: qué mide de verdad

TDS son las siglas en inglés de sólidos disueltos totales: la suma de todo lo que va disuelto en el agua. En el agua del grifo son sobre todo calcio, magnesio, sodio y potasio, junto con bicarbonatos, sulfatos, cloruros y nitratos. Se expresa en mg/L, que en agua equivale a ppm.

El aparato no pesa esas sales: mide cuánto conduce el agua la electricidad y lo convierte en ppm con un factor fijo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recuerda que el factor real depende de la composición de cada agua, así que la cifra es una estimación. Como regla aproximada, los ppm del medidor equivalen a entre 0,5 y 0,8 veces la conductividad en µS/cm. Dos ejemplos con datos oficiales:

  • En la red de Canal de Isabel II (Madrid), la conductividad va de 76 a 155 µS/cm: un medidor marcará en torno a un centenar de ppm o menos.
  • En la zona B1 de Barcelona, con una conductividad media cercana a 990 µS/cm, la lectura rondará los 500-800 ppm.

El Real Decreto 3/2023 no fija un límite de TDS, sino de conductividad: 2.500 µS/cm a 20 °C, lo que en un medidor serían aproximadamente entre 1.250 y 2.000 ppm. Tampoco la OMS propone un valor sanitario para el TDS, porque no es un indicador de riesgo, sino de sabor y de tendencia a formar incrustaciones.

Cómo medir bien

  1. Enjuaga la sonda con un poco del agua que vas a medir.
  2. Usa un vaso limpio y agua a temperatura ambiente. Si tu medidor no compensa la temperatura (suele indicarse como ATC), la misma agua dará cifras distintas fría y templada.
  3. Sumerge solo hasta la marca, remueve para soltar burbujas y espera a que la lectura se estabilice.
  4. Repite dos o tres veces. Si el aparato admite calibración, compruébalo de vez en cuando con una solución patrón.

Cómo interpretar la lectura

Lectura aproximadaQué suele indicarSabor, según los paneles de cata que cita la OMS
Menos de 50 ppmAgua de ósmosis o agua muy blandaEl agua con muy pocas sales puede resultar insípida
50-300 ppmMineralización baja o mediaExcelente (por debajo de 300 mg/L)
300-600 ppmMineralización media-alta; habitual en zonas de agua duraBuena
600-900 ppmMineralización altaAceptable
900-1.200 ppmMineralización muy alta: revisa el análisis completo de tu redPobre
Más de 1.200 ppmContrasta la lectura con el boletín de tu red; si el agua es de pozo, analízalaInaceptable

Escala de sabor recogida en el documento de la OMS sobre sólidos disueltos totales. Ninguna fila indica si el agua es segura: un agua de 40 ppm puede llevar bacterias o plomo, y una de 700 ppm puede ser perfectamente apta.

Si quieres compararla con el agua embotellada, busca en la etiqueta el residuo seco. La norma de aguas minerales permite llamar «de mineralización muy débil» a las que tienen hasta 50 mg/L, «de mineralización débil» a las que tienen hasta 500 mg/L y «de mineralización fuerte» a las que superan 1.500 mg/L.

Para comprobar una ósmosis inversa

Es el uso en el que el medidor más aporta. Mide el agua del grifo y la del grifo de la ósmosis: el porcentaje de reducción debe parecerse al que declara el fabricante. Si con las semanas la lectura del agua osmotizada sube de forma clara, revisa la membrana y los filtros, como explicamos en el mantenimiento de la ósmosis. Ten en cuenta que, si el equipo lleva un cartucho remineralizador, este sube el TDS a propósito: compara siempre en las mismas condiciones.

Tiras y kits de dureza

Las tiras cambian de color según el calcio y el magnesio. Dan un rango, no una cifra exacta, y su lectura depende de la luz y de tu vista: compáralas con la escala a la luz del día. Los kits de gotas son más precisos: añades un reactivo gota a gota hasta que el agua cambia de color, y cada gota equivale a una cantidad de dureza que indica el fabricante. Si vas a regular un descalcificador o un lavavajillas, merece la pena el kit.

Cada fabricante usa su unidad. Para convertir: 1 grado francés (°f) = 10 mg/L de CaCO₃ y 1 grado alemán (°dH) ≈ 17,8 mg/L de CaCO₃. Una clasificación muy usada, la del Servicio Geológico de Estados Unidos, considera blanda el agua de hasta 60 mg/L, moderadamente dura la de 61 a 120, dura la de 121 a 180 y muy dura la que supera 180. Otras escalas cambian los cortes, así que fíjate en la cifra.

Compara tu lectura con la que publica tu gestor. Si tienes un descalcificador, mide antes y después del equipo: si la salida se parece a la entrada, algo falla en la regeneración o en el ajuste.

Tiras de cloro: comprueba tu filtro de carbón

Las tiras y pastillas de cloro suelen basarse en el reactivo DPD, que se tiñe de rosa con más intensidad cuanto más cloro hay. Muchas miden dos cosas: cloro libre y cloro total. La diferencia entre ambos es el cloro combinado, que corresponde sobre todo a cloraminas.

  • En el grifo: el Real Decreto 3/2023 fija 1,0 mg/L de cloro libre y recomienda que en la red haya al menos 0,2 mg/L. Si el cloro libre es casi nulo pero el total es alto, tu red se desinfecta con cloraminas.
  • Después del filtro de carbón: el cloro debería quedar en cero o muy cerca. Si la lectura se acerca a la del grifo, el cartucho está agotado aunque no haya llegado a la fecha de cambio. Te lo explicamos en el mantenimiento del filtro de grifo.
  • Mide agua recién salida: el cloro libre se disipa en el agua que reposa, y una muestra de hace un rato dará menos de lo real.

Kits multiparámetro: útiles con una condición

Hay kits de tiras que miden a la vez pH, dureza, cloro, nitratos, nitritos, hierro, cobre o plomo. Sirven como cribado, pero son semicuantitativos. Antes de fiarte de un «negativo», mira en las instrucciones el límite de detección de cada parámetro: si es más alto que el valor legal (para el plomo, 5 µg/L), un resultado negativo no descarta el problema.

Cuándo necesitas un laboratorio

  • Agua de pozo, manantial o aljibe propio. Nadie la controla por ti. Como mínimo, microbiología (E. coli, enterococos, coliformes) y nitratos; la EPA estadounidense recomienda analizar nitratos y coliformes una vez al año, y conviene repetir tras lluvias intensas u obras cercanas. Lo desarrollamos en cómo filtrar agua de pozo.
  • Biberones con agua que no es de la red. Analízala antes de usarla y consúltalo con tu pediatra; tienes más detalles en el agua para bebés.
  • Sospecha de plomo. Edificios antiguos que conservan tuberías originales. La muestra se toma sin dejar correr el agua antes, que es como lo establece la norma para plomo, cobre y níquel.
  • Cambios persistentes de color, olor o sabor que no notan tus vecinos ni desaparecen al dejar correr el agua.

Elige un laboratorio acreditado por ENAC según la norma UNE-EN ISO/IEC 17025 para los parámetros que necesitas; es la misma exigencia que el Real Decreto 3/2023 impone a los laboratorios del control oficial. Pídeles el envase adecuado (para microbiología ha de ser estéril) y las instrucciones de toma y transporte, y que comparen los resultados con los valores del real decreto. El precio depende sobre todo del número de parámetros: pide presupuesto de un análisis básico antes de encargar uno completo.

Preguntas frecuentes

No es un análisis. El aparato hace pasar corriente por unos electrodos metálicos, y el color que aparece procede en gran parte de esos electrodos al corroerse, tanto más cuantas más sales conduzcan la corriente. No indica contaminación. Si alguien te lo usa para venderte un equipo, pide el boletín oficial de tu red o un análisis de laboratorio.

No es imprescindible: el agua de red se analiza periódicamente y los resultados son públicos. Medir en casa tiene sentido para ajustar equipos (descalcificador, lavavajillas), comprobar filtros o salir de dudas si notas algo raro. Para interpretar los datos oficiales, lee cómo leer el análisis del agua de tu zona.