Dureza y origen del agua en diez ciudades
La dureza mide el calcio y el magnesio disueltos, que son los que forman la cal. Se expresa en mg/L de carbonato cálcico (CaCO₃); si tu gestor la da en grados franceses, multiplica por diez. Las ciudades están ordenadas de agua más blanda a más dura.
| Ciudad | Dureza (mg/L de CaCO₃) | Clasificación | De dónde sale el agua |
|---|---|---|---|
| A Coruña | ≈ 33 (promedio en la red) | Blanda | Embalse de Cecebre, que recoge los ríos Mero y Barcés; se potabiliza en la ETAP de La Telva. |
| Madrid | 10-47 (95 % de las muestras) | Blanda | Más del 90 % procede de 13 embalses en los ríos Lozoya, Jarama-Sorbe, Guadalix, Manzanares, Guadarrama-Aulencia y Alberche. Hay pozos de apoyo para las sequías. |
| San Sebastián | ≈ 59 | Blanda | Embalse de Añarbe, sobre terreno granítico. El agua es tan poco mineralizada que se remineraliza en la ETAP de Petritegi. |
| Bilbao | ≈ 86 | Moderadamente dura | Sistema Zadorra (embalses de Ullibarri-Gamboa y Santa Engracia, que almacenan el 90 % del agua del Consorcio); se potabiliza en Venta Alta. |
| Valladolid | ≈ 89 (último análisis en el SINAC) | Moderadamente dura | Cuatro captaciones superficiales (río, embalse o canal) y un pozo. |
| Málaga | Habitualmente por debajo de 110 | Moderadamente dura | Embalses (Viñuela, Guadalteba, Guadalhorce, Conde de Guadalhorce, Concepción) y pozos. En El Atabal, el agua bruta, que es salobre, se trata por ósmosis inversa. |
| Sevilla | ≈ 120 (media anual en la red) | Moderadamente dura, en el límite con dura | Seis embalses de la sierra: Aracena, Zufre, La Minilla, El Gergal, Cala y Melonares. El Guadalquivir queda como recurso para sequías. |
| Pamplona | ≈ 131 (último análisis en el SINAC) | Dura | Dos captaciones superficiales (río, embalse o canal) y dos manantiales. |
| Barcelona | 135-299 de media según la zona; de 78 a 373 en análisis sueltos | Dura a muy dura | Ríos Ter y Llobregat, acuíferos y agua de mar desalinizada, en proporciones distintas según la zona. |
| Valencia | 410-500 en la mayoría de puntos; de 370 a 610 | Muy dura | Potabilizadoras de EMIVASA, entre ellas la de La Presa, en Manises. |
Fuentes, por ciudad: A Coruña, EMALCSA (valores promedio del análisis completo en el sistema de distribución); Madrid, Canal de Isabel II (características medias del agua en todo su sistema de distribución, intervalo del 95 % de las muestras); San Sebastián, Aguas del Añarbe; Bilbao, Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia (dureza por municipio); Valladolid y Pamplona, último análisis de dureza notificado al SINAC para la red principal de la ciudad; Málaga, EMASA; Sevilla, EMASESA (valores medios anuales en la red de Sevilla y su área metropolitana); Barcelona, Aigües de Barcelona (medias anuales de las zonas B1, D y E de la ciudad); Valencia, EMIVASA (últimos análisis de los puntos de muestreo de su red). Clasificación según la escala del Servicio Geológico de Estados Unidos: blanda, hasta 60 mg/L; moderadamente dura, 61-120; dura, 121-180; muy dura, más de 180. Otros gestores usan escalas distintas, así que la etiqueta puede cambiar; la cifra es lo que cuenta.
No aparecen más ciudades porque solo incluimos las que hemos podido comprobar en la web de su gestor o en el SINAC. Si la tuya no está, los pasos para encontrar el dato están más abajo.
Por qué cambia tanto de una ciudad a otra
Manda la geología. El agua que corre sobre granito o pizarra apenas disuelve calcio y magnesio: Aguas del Añarbe explica que el terreno granítico de su embalse da un agua de mineralización tan baja que tiene que remineralizarla antes de distribuirla. En cambio, cuando atraviesa terrenos calizos o yesíferos arrastra carbonatos y sulfatos, y sale dura, como en buena parte del litoral mediterráneo.
La potabilización convencional (coagulación, decantación, filtración y desinfección) aclara y desinfecta el agua, pero apenas cambia su dureza. Solo la rebajan los tratamientos de membrana: Málaga mantiene la dureza por debajo de 110 mg/L gracias a la ósmosis inversa de El Atabal, y parte del agua de Barcelona pasa por ultrafiltración y ósmosis en la potabilizadora de Sant Joan Despí. El agua desalinizada, por su parte, sale casi sin minerales y se remineraliza; el Real Decreto 3/2023 exige que el agua desalinizada o ablandada tenga al menos 55 mg/L de CaCO₃. Si te interesa el proceso completo, lo contamos en cómo se potabiliza el agua.
Por qué cambia dentro de tu propia ciudad
Muchas ciudades se abastecen de varias fuentes, y cada barrio recibe una mezcla distinta. Barcelona es el ejemplo más claro. Según las medias anuales de Aigües de Barcelona:
- Zona E (sobre todo agua del Ter, tratada en Cardedeu): dureza media de 135 mg/L y conductividad de unos 520 µS/cm.
- Zona D (la que abastece a más población; mayoritariamente Ter, con aportes del Llobregat y de agua de mar desalinizada): media de 247 mg/L, con análisis que van de 78 a 366. El gestor avisa de que en esta zona el gusto puede cambiar de un día a otro por la mezcla de orígenes.
- Zona B1 (Llobregat, acuífero y agua desalinizada): media de 299 mg/L y conductividad cercana a 990 µS/cm.
Aigües de Barcelona explica además que el agua del Llobregat lleva más cloruros y sodio porque atraviesa una cuenca salina, y que esa sal realza el gusto a cloro sin que suponga ningún problema sanitario. En Valencia, los análisis recientes de los puntos de muestreo de su red van de 370 a 610 mg/L, aunque la mayoría se mueve entre 410 y 500. Y en Madrid, con agua muy blanda, el 95 % de las muestras queda entre 10 y 47 mg/L.
También cambia con el tiempo: una sequía o una obra obligan a variar la proporción de cada fuente. Por eso conviene mirar varios boletines y quedarse con un rango.
Cómo saber la dureza exacta de tu calle
- Busca la web de tu gestor. Algunos tienen buscadores por dirección, como Aigües de Barcelona; otros publican el dato por municipio, como Canal de Isabel II o el Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia. El nombre del gestor aparece en tu factura.
- Consulta el SINAC. En el acceso ciudadano de sinac.sanidad.gob.es, elige tu municipio y tu red: la pestaña de características del abastecimiento muestra los últimos resultados de dureza, calcio, magnesio y potasio.
- Compara varios análisis. Un único dato puede pillar un momento atípico.
- Mide en tu grifo si hay algo entre la red y tú: un depósito comunitario, un descalcificador o un filtro. Unas tiras de dureza bastan; lo explicamos en cómo medir el agua en casa.
Para interpretar el resto del boletín (cloro, conductividad, nitratos…), tienes la guía de cómo leer el análisis del agua de tu zona.
Qué hacer con el dato
| Dureza en tu red | Qué vas a notar | Qué suele tener sentido |
|---|---|---|
| Hasta 60 mg/L | Casi nada de cal. El jabón hace mucha espuma. | Ningún tratamiento contra la cal. Si algo te molesta, suele ser el sabor a cloro, que se corrige con carbón activo. |
| 60-180 mg/L | Algo de cal en hervidores, mamparas y grifería con el tiempo. | Limpieza periódica y ajustar la dureza en el lavavajillas. Normalmente no hace falta un descalcificador. |
| Más de 180 mg/L | Cal visible y frecuente; resistencias y calentadores sufren. | Valorar un descalcificador para toda la casa; para beber, jarra con resina u ósmosis. |
La dureza es una cuestión de comodidad y de mantenimiento, no de salud: Aigües de Barcelona recuerda que no comporta ningún riesgo sanitario. El efecto en lavadoras, lavavajillas y calderas lo tienes en agua dura y electrodomésticos, y lo que dice la evidencia sobre salud, en agua dura y salud.
Lo que la tabla no te dice: tu edificio
Los datos de la tabla describen el agua en la red pública. El gestor responde de ella hasta la acometida de tu edificio; a partir de ahí, las tuberías, el depósito comunitario o el termo son responsabilidad del propietario o de la comunidad. Un edificio antiguo con tuberías de hierro puede dar agua con sabor metálico o rojiza tras horas sin uso, y uno que conserve tuberías de plomo puede tener un problema que ningún boletín de la red va a reflejar. Si sospechas de la instalación interior, el análisis tiene que hacerse en tu grifo.
Preguntas frecuentes
No hay un valor ideal sanitario. El Real Decreto 3/2023 da un valor de referencia de 500 mg/L de CaCO₃, que no es un límite de salud, y exige un mínimo de 55 mg/L al agua desalinizada o ablandada. Para los electrodomésticos, cuanto más blanda, menos cal; para el sabor, cada persona tiene su preferencia.
No necesariamente. En redes que mezclan varias fuentes, la proporción cambia con las lluvias, las sequías o las obras, y con ella la dureza. En ciudades con un único origen, como San Sebastián o A Coruña, suele ser bastante estable.